Usos y costumbres



Take it easy!

 

En España, la vida social y de ocio se desarrolla en la calle: las casas son más pequeñas y, sobre todo, el tiempo lo permite. Acostumbrados a estar fuera, a los niños españoles les cuesta adaptarse a la vida irlandesa más casera y tranquila. El cambio les produce ansiedad y no pueden parar quietos: ¿y ahora qué? ¿y luego qué? La familia irlandesa lo sabe y buscará cosas para hacer dentro y fuera de casa: parque, paseos, piscina, picnics, talleres, …

 

¡No pierdas el tiempo! En casa, lee, ve la tele (con o sin subtítulos, las series que ya has visto en España se entienden muy fácil), haz el homework o juega con tus amigos.

 

En verano, los horarios son flexibles en ambos países. Las madres españolas solemos ocuparnos de todo: desayuno, comida, ropa… En Irlanda nuestros hijos ganarán en autonomía y responsabilidad.